La suerte escoje.

Hasta Valencia  no me compre ropa este verano, y en Valencia  en otoño se lleva ropa de verano, ( si no eres del mediterraneo) .   Las tormentas en esa ciudad tienden a ser muy  inoportunas.   Aunque su clima y caracter la convierten en un lugar  idoneo para pasear en las mas vaporosas telas y sin sujetador ( «moda » cómoda de seguir) …  Solo pude estrenar uno de los 2 vestidos que compre en mi escapada  . Una alerta naranja canceló la mayoría de  mis planes de la visita fugaz. 

No es la primera, ni  la segunda vez que coincide que voy y llueve bastante.  Asi hay ciudades donde parece que siempre me sonríe la suerte.. y otras en las que le sonríe a otras personas.