Acaba agosto. A noche miraba las estrellas que se veian entre parches de nubes. Nubes menos densas que las que taparon el eclipse y causaron una especie de decepcion sobredimensionada que hizo esa semana de agosto extraña. Eso fue lo mas relevante/interesante o anecdotico de mi verano.
Ocupada por acontecimientos ni sexis ni bellos, algunos inesperados y la mayoría poco o nada alegres se me ha pasado el verano. Ahora seguire ausente durante todo septiembre. No he tenido tiempo a penas para mi. Esto quiere decir que no he entrenado lo suficiente – 3 dias en agosto- y mi espalda se resiente en mi día a dia lo que me ha llevado a estar hasta las narices de conducir.
En septiembre retomaré las clases de pilates y algo de yoga. Cuando descanse, y me organice; cuando sepa en que fechas podré volver a dedicarme a ser Rosa manos de de seda y ch*ch* de fresa volveré a escribir.
Disfrutad lo que queda de verano.