Esta primavera descubrí que los almendros en flor desprenden un olor suave, y muy dulce. Un olor que recuerda a la dulzura de la miel de azahar.
Si los orgasmos tuvieran olor… Así olerian esos que se tienen cuando hay confianza y estoy con ganas de jugar, y sin prisas siento la calidez deslizándose entre mis pétalos húmedos…
